drstrange

Me acerco al Dr. Le saludo afablemente, cojo el "ojo" y salgo corriendo… Pero todo es inútil. El inefable doctor me atrapa con un par de movimientos de sus dedos y me mantiene, inmóvil, suspendido en el aire. Se acerca hasta mí. Temo por mi destino. Sube a mi altura. Quedamos frente a frente, cara a cara y entonces…

Demonios. Se me ha ido sueldo y mitad en pagarle el par de horas de uso del "ojo de Agamotto". ¡Maldito Dr.! ¡Es un carero!

Comparte esta entrada:

  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • email
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
  • Wikio
  • BarraPunto
  • RSS
  • Technorati
  • Ping.fm
  • LinkedIn