La Columna de Celia. No, no me gusta acompañarte a comprar cómics
Escrito por celiaEne 4
Buenas noches queridos lectores,
Hoy, por culpa del inicio de las rebajas, casi me pierdo mi cita semanal con aquellas/os que sufren en silencio la obsesión de sus parejas por acumular cómics de forma compulsiva. Pero afortunadamente, y aunque a hora intempestiva, llego justo a tiempo.
Antes de que alguien me tire a los leones por hablar de rebajas en un blog de cómics, permitidme decir que, gracias a ese apasionante y agobiante ejercicio de sobrevivir a inmensos carteles del -50%, larguísimas e interminables colas a la espera de pagar y ropa amontonada sin orden ni sentido, se apareció en mi mente el tema a tratar en el día de hoy. Y es que, al igual que un chico ODIA ir de acompañante si una chica va de compras, el mismo sentimiento tenemos nosotras cuando nos vemos arrastradas hasta la tienda de cómics.
Normalmente evitamos con cualquier excusa aparecer en esos “templos de frikis”. No tiene que ver con que no nos gusten los cómics, es que, no se nos ha perdido nada por allí. Pero algunas veces, y sobre todo cuando os ponéis pesados con lo de “es que a mi también me gusta que compartas algo que me gusta a mi (y no nos referimos al sexo, ¡mal pensados!)” no tenemos mas remedio que respirar hondo y saber que, como mínimo, perderé una hora de mi vida.
La visita puede ser a dos tipos de tienda: Las frikis y las frikis-frikis. En Madrid, las segundas están situadas en el centro, donde te puedes encontrar toda una fauna de personajillos vestidos de negro y con mochila o bolsones donde guardan cómics, figuras, cartas y mejor no saber nada mas. Si me dan a elegir, me quedo con las primeras, porque en ellas puedo encontrar a algunas novias sufridoras, mientras que en las frikis-frikis normalmente las acompañantes son también lectoras de cómics. Si alguien se pregunta por qué reconozco a mis iguales, les diré que solo tienen que observar su pose: Brazos cruzados, mirando desesperada a su chico…puede que incluso hable por móvil o mande un sms. La mirada es mezcla de rabia e indignación, porque desde que entráis en la tienda, no recordáis que a vuestro lado iba alguien. Sólo tenéis ojos para la estantería, así que, en el mejor de los casos, veré tu espalda.
En esos tiempos perdidos, suelo fijarme en la variopinta fauna que entra en la tienda; Están las que compran manga, casi siempre quinceañeras, el hombre mayor que se lleva un montón de cómics y que habla distendido con el librero, el indeciso, porque se tira media hora con un cómic en la mano sin saber si lo compra, los flipados, que suelen ir en grupo y hablan en voz alta con exclamaciones y hojeando los cómics diciendo lo bueno que es…
Cuando termina la visita, mi único consuelo es ver la cara de mi chico; En esos momentos entiendo que realmente él disfruta de esos cómics y que, desafortunadamente me convencerá otra vez para que le acompañe.

3 comments
Comentario by ernie_aka on 4 Enero 2010 at 8:45 am
Una por ti, una por mi
Comentario by AvengersForever on 4 Enero 2010 at 5:25 pm
Tienes razón Celia, y te entiendo. Pero en todo caso, y en defensa de los compradores de cómics, creo que es mucho peor acompañaros a vosotras porque no exigís que demos nuestra opinión de cada uno de los trapitos que os prováis. En cambio, nosotros no os pedimos opinión, nos conformamos con vuestra cálida y reconfortante presencia.
Saludos y ánimo
Comentario by CJ on 4 Enero 2010 at 9:34 pm
así se habla, Avengers Forever. Y seguro que si pides opinión, te diría que ¿no crees que ya tienes bastantes?