Punisher37Punisher, o El Castigador como le conocemos nosotros desde siempre, está viviendo una de esas épocas doradas para cualquier personaje. Me explico: Mantiene abierta dos colecciones, Punisher y Punisher: Diario de Guerra, rememorando así viejos tiempos, cuando allá en los años noventa también tuvo dos series regulares( si, en la época de Jim Lee).

La actual etapa del título principal, esto es Punisher a secas, lleva algún tiempo englobada en el llamado sello MAX para adultos. Eso, supuestamente, permite a los autores tomar ciertas licencias en cuanto al estilo de las historias que quieran desarrollar. Y el veterano Frank Castle, es uno de esos personajes que demandan esa “manga ancha” en cuanto al tono y contenido de sus argumentos, no en vano estamos hablando de alguien violento y cuyo método favorito de acabar con el crimen es el asesinato (lo cual no deja de ser un crimen, pero con las implicaciones morales de evitar el mal…haciendo el mal).

42 números hemos visto, publicados en España, de la mano de Panini en un formato, el de tomo recopilatorio, que hace que la lectura sea mas interesante y se disfrute mas del argumento que si lo hiciéramos de forma mensual. Madre Rusia, Los Esclavistas, Barracuda…son algunos de los títulos de las tramas publicadas. La última de ellas, Hombre de Piedra, hace referencia a un general ruso con el que Castle tiene alguna cuenta pendiente, o mejor dicho, el general es el que la tiene. La historia nos traslada a un Afganistan de talibanes y fuerzas británicas y americanas, donde el general espera lograr la venganza contra Punisher.

Guardando relación con el tomo anterior, titulado Barracuda, vemos como algunos personajes que protagonizaron las páginas del mismo, vuelven a tener su dosis de protagonismo en esta nueva historia. Nos referimos a Rawlins y O’Brien, que no sólo tienen “asuntos” que tratar con Castle, sino que también los tienen entre ellos mismos.

Lenguaje rudo y seco, situaciones incómodas y ásperas…se nota que se exprime la frontera del cómic adulto y se aleja de los estereotipos que suelen aparecer en los cómics de superhéroes tradicionales. Al lenguaje escrito, se une el visual, con imágenes que quedan impresas en la retina. Rostros alejados de cartoon y el llamado amerimanga, con trazo sucio y poco dado a perfiles suaves…toda una declaración de intenciones. Muchos pensarán que las páginas estarán pobladas de violencia gratuita y sangre a raudales. Nada mas lejos de la realidad; Se usa sólo en las dosis necesarias y para destacar aquello que lo merece.

Casi he terminado y todavía no he hablado del guionista. No hace falta; Supongo que a estas alturas, hablar de Garth Ennis, es hablar de Predicador. Todos los que le conozcan saben de su genio y su inclinación para mostrar el lado mas incómodo de cada personaje. Y Punisher es perfecto para todo ello. Son mas de cuarenta números cumpliendo con nota y su etapa será recordada en años venideros. Le acompaña al dibujo Leandro Fernandez. Su mejor trabajo hasta la fecha es el propio Castigador. Su fuerte es la expresión facial y por ello tenemos decenas de planos donde lo principal es el rostro. Normal, ya que es la parte del cuerpo que puede indicar mas fácilmente el estado del personaje.

Las portadas, obra de Tim Bradstreet, son otro de los puntos a destacar. Sólo por ellas uno puede estar tentado a hacerse con el cómic. Cada una de ellas, son una introducción idónea para hacernos una idea de lo que nos espera dentro.

Para finalizar, os damos la nota: 7,5 con aires de 8.

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