
¡Vuelve el bocazas!, podríamos gritar sin temor a equivocarnos. Y lo hace en medio de la invasión (¿Cuántas reseñas he comenzado hablando de la Invasión?) skrull, que nunca viene mal para alentar al lector a comprar la nueva serie. Además, como extra, tenemos a Wade Wilson concursando en un reality. ¿Cómo?; ¿Cuándo?…Todo a su debido tiempo.

Aquellos maravillosos años
Dos o tres apariciones y este mercenario se hizo un hueco en el panorama mutante. No era fácil, con la factoria marvelita ebullendo y creando mutantes sin orden ni cabeza. Podía haber sido otro mas de la pandilla de Arma X, pero era distinto. Letal al estilo Bullseye y vendido al mejor postor, dos miniseries le lanzaron a su propia serie regular. Aquellas dos limited de cuatro números, con mucho prestado de Cable, mostraron el potencial. La creación de Nicieza y Liefeld pasaba poco a poco de ser un villano, a estar en esa fina línea, que cruzaba a su antojo de uno a otro lado. Por cierto, los dibujantes de las indicadas miniseries, fueron Madureira y Ian Churchill, dos de esos dibujantes con tirón.
En 1997, Marvel decide darle la oportunidad, con un equipo creativo que marcó el antes y después del personaje. Joe Kelly y Ed McGuinness, sobre todo el primero, consiguieron una serie divertida, llena de gags y momentos cómicos, donde el mercenario disfrutaba de su papel protagonista. Está por ahí en una estantería y de vez en cuando releo algún número (como el especial donde se cruzaba con su versión mini del Mojoverso). La marcha de los autores iniciales hizo que, finalmente, la serie echara el cierre en el número 69.
Algunos intentos fallidos, hicieron que durmiera hasta tiempos mejores. Y, por fin han llegado

Daniel Way y Paco Medina vol.4
Cuarto volumen y un nuevo comienzo. Metidos de lleno en la Invasión Secreta, Way no tiene muy complicado pensar en el argumento. Unos alienígenas por aquí y ya está media historia. La otra media, nos lleva a un estadio de beisbol repleto de público y una mascota entrometida.
Way hizo que me fijara en él en Bullseye:Grandes Éxitos. También le tenemos en Lobezno: Orígenes, pero la facilidad para definir a un psicópata como Bullseye, parece que es perfecta para ir a otro psicópata, menos adicto a la sangre pero mas desequilibrado. No me equivocaba; Desde la imagen de Masacre disfrazado de mascota, hasta la de verle negociar con los mismísimos skrulls, hace que espere grandes cosas de él. La inclusión de una explicación a por qué estaba en el estadio y las consecuencias de la última página del número tres, hace pensar que Way tiene mucho que contarnos. Y ese es buena noticia, porque con Masacre, últimamente parecía que no había mas historias que contar.
En el dibujo, Paco Medina, esta espléndido. Parece que un personaje como Masacre le va como anillo al dedo y consigue que no añoremos a McGuinness al frente (quien por cierto es splash-page y poco mas en Hulk). Fresco, dinámico, con una elección del color que imprime ritmo…habrá que preguntarle por su experiencia con el mercenario.
Y para el final…el reality show.
El tomo se completa con una historia con el guión de Mike Benson y dibujo de Shawn Crystal. Se lee una crítica velada a la moda actual de los programas de telerealidad y conduce a nuestro personaje a participar en uno de estos concursos, Factor Dolor. Nada que ver con el trabajo de Way, Benson nos muestra una historia autoconclusiva que permite dibujar alguna sonrisa.
VALORACIÓN:A+
La Invasión Secreta, vista de otro modo.