
Un grupo con este nombre, debe estar llamado a grandes hazañas. Porque, guardar la galaxia supone ser una espléndida fuerza de combate, suficiente para acabar con cualquier amenaza que se cierna sobre nuestra galaxia. Pero, cuando uno comprueba quienes son los miembros del grupo, puede ocurrir que sea escéptico ante las esperanzas de que consigan salvarnos y acabar con aquellos que nos ataquen.
Al terminar las sagas aniquiladoras, quedó claro que, independientemente de los poderosos que sean algunos imperios galácticos, como los Shi’ar, Kree o Skrull, podemos enfrentarnos a enemigos mas poderosos que las fuerzas individuales. Así, desde la Zona negativa llegó Annihus y tras él, la Falange y Ultrón. En ambos casos, vimos los débiles que podemos llegar a ser. La resolución de ambas invasiones, fue muy distinta; Mientras que en la primera fueron la élite de nuestra galaxia quien controló a la horda invasora, en el segundo caso lo hizo un grupo de soldados de lo mas variopinto. Un comando suicida, heterogéneo y nada coordinado, pero que logró acabar con los seres tecnoorgánicos.
Precisamente, tras el fin de Aniquilación: Conquista, quedó el germen de lo que son los nuevos Guardianes de la Galaxia. Con Starlod al frente, quien fue uno de los culpables de la segunda horda invasora, Mantis, Warlock, Drax, Gamora, la nueva Quasar, Groot (lo que quedó de él) y Mapache Cohete, entienden que deben continuar unidos. Y aquí empiezan las aventuras de este particular grupo.

¿Por qué llamarlos Guardianes?
Allá en 1969 (hace 40 años), en las páginas de Marvel Superhéroes #18, apareció un grupo de superhéroes del futuro, concretamente del s.XXI. Originarios de la tierra 691, Vance Astrovik, un astronauta en animación suspendida desde el s.XX, lideraba una alineación de nuevo cuño, nada que ver con las conocidas hasta el momento. Siempre pensé que eran una copia de La Legión de Superhéroes, aparecida una década antes en los cómics de la competencia. Como ellos, provenían del futuro (s.XX) y consiguieron su momento de gloria a mediados de los noventa, con Mark Waid a la cabeza. Pero esto es otra historia y se contará en su momento.
La cuestión es que los Guardianes marvelitas saltaron de serie en serie como personajes invitados, hasta llegar a las páginas de Los Vengadores y protagonizar una de las mejores sagas del grupo: La Saga Korvac. En ella, tuvieron su momento de gloria, a partir del cual su estrella, efímera por otra parte, declinó. Los Guardianes pasaron a un segundo plano.
Pero el nombre de Guardianes de la Galaxia, seguro que incluyendo temas de caducidad de derechos sobre él, era demasiado atractivo como para dejarlo aparcado.
Los nuevos Guardianes.
Tener al grupo de Starlord tan a mano, les venía al pelo a los editores de Marvel. Podían aprovechar el tirón de Aniquilación y situar el Universo marvelita en el tablero, un poco olvidado antes de las indicadas sagas aniquiladoras. Andy Lanning y Dan Abnett, a los que hemos ido conociendo en Nova, son los encargados de narrar las aventuras de este nuevo grupo. Ya hemos nombrado a sus miembros…pero no a todos.

Legado
El titulo del tomo sirve para explicar parte de la historia que leeremos dentro. Si, tenemos a la nueva alineación de Los Guardianes pero, ¿Qué relación tienen con la anterior?; Aunque mejor sería preguntar ¿Tienen alguna relación?…
Para ello, tenemos a un invitado: Vance Astrovik. El tomo comienza teniendo en cuenta las consecuencias de la última de las sagas aniquiladoras; La galaxia, tras el enfrentamiento, presentar alteraciones en el continuo espacio-temporal, de forma que hay rupturas que nuestros héroes deberán controlar. En una de ellas, y en un bloque de hielo ( a alguien le sonará esto, ¿no?) tenemos…¡La Mansión de Los Vengadores!, y con ella, al lider de la primera versión de los Guardianes. Ya tenemos el nexo entre ambos grupos.
Las historias giran, además de estar alerta de lo que ocurre en el universo, alrededor de la aparición de Vance Astrovik, de un nuevo culto que dará que hablar y…de los Skrulls y su Invasión Secreta. Aquí, están en calidad de…y no puedo decir nada mas sin fastidiar el argumento.
VALORACIÓN: BBB+
Estos primeros seis números, tan sólo nos sitúan en el tablero espacial. Utilizando un pliegue del espacio-tiempo llamado sapiencial (y que vimos en el tomo de Nova con el mismo nombre) como base de operaciones, nuestros héroes buscarán arreglar los rotos de la galaxia. Al tener Nova y la nueva serie a los mismos guionistas, no es de extrañar el uso de los personajes de sapiencial (Cosmo y cía.) en el argumento de la serie.
La verdad es que no está mal, pero hay que darle tiempo. Muy “cine de palomitas”, entretenimiento sin más, pero que parece esconder cartas que esperemos descubran en próximos tomos.





