
Dice Raimon Fonseca que con la miniserie dedicada al no-grupo mas importante de la Casa De las Ideas, parece cerrarse el círculo comenzado hace cuarenta años antes. Y, al terminar de leer el tomo, podemos dar la razón a este veterano articulista.
Sin llegar a ser nada del otro mundo, Los Últimos Defensores, son un producto de La Iniciativa. Con las decenas de grupos que pueblan cada estado de los USA, parecía extraño que no viéramos por ningún lado a uno de los grupos mas veteranos de Marvel. Desde su primera aparición, allá por 1971, han ido decayendo poco a poco, hasta convertirse en un grupo menor. De nada sirvió que sus miembros fundadores fueran Hulk, Silver Surfer, Namor o el Dr. Extraño. Su condición de no-grupo, parecía traspasar el papel e instalarse en la realidad. cambios en el nombre del grupo, nuevas alineaciones…nada les hacía resurgir. Incluso una miniserie en clave de humor, no llegó a ser la espoleta por donde iniciar de nuevo una serie regular. ¿Va a cambiar algo esta miniserie?. La verdad es que lo deja todo preparado para tener un nuevo punto de partida. La cuestión es quienes serán los Defensores esta vez. Ya se sabe que el feeling no sólo existe en el mundo real, sino que también debe darse entre los miembros de cualquier alineación de superhéroes.

Recordando antiguos miembros, vienen a la memoria nombres como Gárgola, Valquiria, Carnicero, Andrómeda…son de esos personajes que han ido desapareciendo lentamente, dando por bueno eso de que hay personajes sólo válidos en algunas circunstancias y que no llegan ni a secundarios. Se podían recuperar e iniciar una nueva andadura, pero, ¿Merecería la pena?; ¿Son suficiente para que el lector se acerque a una serie regular?
La pena es que la miniserie no los recupera y por tanto nos deja sin contestar las preguntas. Apenas tenemos tiempo de ver fugazmente a Isaac (La Gárgola) y poco más. Además, la portada nos muestra a Coloso, Hulka y Craneo Llameante, es decir, nada de antiguos miembros…excepto Halcón Nocturno, uno de mis personajes favoritos. Desde aquel, Escuadrón Siniestro, ha estado entre esos personajes que uno sigue estén donde estén. Kyle Richmond, otro de esos multimillonarios metido en tareas superheróicas, tenía un traje chulo. Si, en la preadolescencia, no era importante la profundidad del personaje. Sólo el traje de mallas bastaba. Por supuesto, con el tiempo vi que tenía mucho mas que ofrecer, pero esa capa estilo alas me llamaba la atención. También lo hacía la Gata Infernal…pero por otros motivos, que eran (y son) mucho mas interesantes. Siempre me pareció el alma mater de Los Defensores. Y la miniserie, trata de eso, de su importancia dentro del grupo.
Hablaba en el inicio de que la serie estaba publicada con la excusa de La Iniciativa. Lo cierto es que lo que el punto de partida es la creación de un grupo adscrito a La Iniciativa. De ahí que los miembros sean Hulka o Coloso, por ejemplo. Esta parte, me parece la peor de todo el tomo. Cuando Tony Stark decide….empieza a hacerse interesante. Nuevos miembros, la obstinación de Richmond porque Los Defensores sean un verdadero grupo…hace que sea un trabajo interesante.
El guionista es Joe Casey. Muy “cumplidor”, ya he hablado muchas veces de que arriesga poco en los argumentos y no deja de dar un producto cuidado, pero con poca carga dramática y siempre muy superficial. Avanza linealmente la trama, aunque consigue introducir subtramas que confluyen en el número final. Recupera parte de la historia del grupo, con Los Hijos de la Serpiente, Yandroth, el Omegatrón…serán familiares para los que siguen el grupo. Para el resto no y tampoco se explica mucho la relación, asi que uno puede sentirse perdido.
Jim Muniz dibuja, con Cam Smith entintándole. Otro de los cumplidores, irregular en algunas páginas y viñetas, pero que no hace nada que defraude…pero tampoco será recordado.
VALORACIÓN: BBB-
Si eres seguidor de Los Defensores, no te lo puedes perder.