Recordando al Eternauta
Hace unos días en otra fabulosa entrada de Microsiervos, se nota que soy adicto, hacían un repaso a una obra del comic argentino As de Pique además coincidiendo con el estilo retro del post sobre Speed Racer y si le añades la entrada sobre la vuelta de la tira... lo mezclas bien, lo dejas a fuego lento y listo, sale esta entrada sobre El Eternauta.
El Eternauta es una obra argentina de Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López, que el año pasado cumplió 50 primaveras y que fue serializada en tiras en la revista Hora Cero: Semanal durante dos años.
La historia narra las aventuras de los últimos supervivientes a una extraña nevada mortal, la acción transcurre en Buenos Aires (haciéndose múltiples referencias a la cuidad durante el comic).
Los protagonistas de la historia, Juan Salvo, su esposa, hija y sus amigos Favalli, Lucas y Polsky deberán arreglárselas en una cuidad masacrada por la nevada, donde los supervivientes se han vuelto violentos y unos extraños seres «Los Ellos» con ayuda de sus subalternos, los Manos y su avanzada tecnología amenazan con esclavizarlos.
La historia tiene un corte fantástico con algunos vagos apuntes científicos (pudiéndose denominar fantaciencia) muy entretenida de leer, muy recordada por la sociedad argentina y con marcados tintes políticos en los que no vamos a profundizar sólo reseñaremos que su autor fue uno de los «desaparecidos» durante el proceso de reorganización nacional argentino, el que tenga oídos que oiga.
Referencias culturales en Buenos Aires:
Grafitti y mural en el metro de Buenos Aires
Finalmente para picaros más la curiosidad os dejaré uno de los extractos que más me entusiasmo cuando descubrí esta obra:
«Podría darte centenares de nombres, y no te mentiría: todos han sido míos. Pero quizá el que te resulte mas comprensible sea el que me puso una especie de filósofo de fines del siglo XXI... El Eternauta me llamó él... para explicar en una sola palabra mi condición de navegante del tiempo, de viajero de la eternidad, mi triste y desolada condición de peregrino de los siglos»
Sí queréis saber el porque de esta frase deberéis leer la obra...









