Eisner 2008 ::: Reseña cómic digital ::: Sugarshock

En un webcomic, la usabilidad de la web es tan importante como el encuadernado y la calidad del papel en un cómic de papel. Que lo primero que te llame la atención de un webcomic sea lo dificultad de su lectura, es una mala señal.
Sugarshock, la obra de Joss Whedon y Fábio Moon nominada al Eisner 2008 en la categoría de «mejor cómic digital», destaca por la errónea presentación del trabajo. Páginas de tamaño «normal» (orientación vertical) dentro de un flash que contiene toda la historia. Esto permite que leas el capítulo sin necesidad de estar esperando a que cada página se cargue individualmente, lo cual es un aspecto positivo.
Pero el problema está en que si no tienes una gran resolución de pantalla, deberás desplazarte por la página arriba y abajo para poder leerla. Desde mi portatil, con una resolución vertical de 800 px., ni si quiera poniendo Firefox a pantalla completa conseguía abarcarla. El botón para pasar a la siguiente página está en la parte de abajo, de manera que cuando terminas de leer una, pasas a la que viene y tienes que volver a desplazarte hacia arriba. Vamos, una navegación más que mejorable. No encuentro muy problemático el tener que moverte hacia abajo para leer una historia (todos estamos más o menos acostumbrados a hacerlo), pero sí, y mucho, el tener que ir pa'rriba y pa'bajo constantemente.

En cuanto a la historia... El dibujo es normalito, aunque me da la impresión de que, coloreado de otra manera, se le hubiese podido sacar más partido. Fábio Moon lo hace bien, aunque no es para lanzar cohetes. En cuanto a la historia, simpática, pero a mí me parece un relleno para la web. Cierto, todo lo que hay es el primer capítulo. Cierto, cumple. Cierto, está en la web de una editorial (o en su web de Myspace) como Dark Horse, que quieras o no, tiene sus límites para la innovación por esas cosas del mercado. Pero me da la impresión de que se ha quedado a medias. ¡Caramba, que es Joss Whedon!
La historia trata de una banda de rock intergalactica, un grupo que quiere abrirse paso en la escena musical universal y al que le sucede algo que parece que les va a cambiar su futuro. Como es el primer capítulo, tampoco es que haya mucho más. Los personajes tienen un «algo», pero parece que se hubiesen quedado a medias: una cantante adolescente alocada, a medio camino entre Tankgirl (no sé por qué, pero me recordó a ella) y 2D, el cantante de Gorillaz; un robot cincuentoide que insiste en afirmar que es eso, un robot; una guitarrista un tanto andrógina y una batería gordita que siente afición por entablar «contactos cercanos» con los groupies.

Lo dicho: parece material de relleno. Algo que no sabían donde colocar y que, por lo tanto, va a parar a la web. Aunque sea una historia a la que habrá que echarle el ojo para ver que rumbo toma (por el guionista, más que nada), no sé que pinta nominada a los Eisner en «mejor cómic digital».









