Queridos lectores,
Hoy no voy a hablaros de lo que algunos definirían como hobbies y yo las defino como “eres un friki y no lo reconoces”. Porque quiero ponerme en la piel de esas chicas que en los cómics son las novias de los superhéroes. Y es que si existe algo peor que ser la novia de un friki, es ser la novia de un superhéroe. Tengo que reconocer que hoy un poco de ayuda al ponerme a escribir sobre el tema
En primer lugar, está lo de la identidad secreta. Si no lo sabes, al menos si eres española, tanta espantá te sonaría a…¡infidelidad!. Estás cenando y ¡zas!, desaparece. Si eso no son cuernos…Porque cuando vuelve a aparecer lo hace todo limpito y duchadito, que no se que es peor, porque si pelea contra un malo, quedaría echo unos zorros y así casi colaría, pero si llega impoluto…Luego está el absurdo de llevar el traje debajo de la ropa. Eso quiere decir que las citas no tienen nada de “eso”. ¿O es que son gays?.
Luego queda lo de si sabes la identidad secreta, porque es peor. Si tiene que salvar el mundo, ¿Quién eres tú para recordarlo que esa noche es vuestro aniversario?. ¿Y las conversaciones antes de dormir?. Tú como mucho, le puedes decir que te explotan trabajando, mientras que él te diría que ha acabado con la amenaza que iba a acabar con el planeta. ¿Cómo te va a tomar en serio?
¿Y sus compañeras?; ¡Me moriría de celos!. Mira los de X-Men, lleno de tias buenas. ¿Dónde compite una chica normal?. Tú te pones mona y ellas llegan con traje de licra superajustado y pelo suelto superespectacular, con unas curvas increíbles y encima acaban de salvar la vida a tu chico.
¡Ah! y no se me olvida el trabajo. Porque las películas que he visto, la verdad es que me dejan dudas de donde trabajan realmente. Aquí, en España, si faltas tanto al trabajo, date por despedido.
En fin, que por muy frikis que seais, prefiero un adicto a los cómics que un novio superhéroe.
Celia






