“El poder corrompe. Y el poder absoluto, corrompe absolutamente”

Lord Acton, 1887.

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La historia nos muestra que detrás de las buenas intenciones, siempre está la tentación de imponerlas utilizando el poder. Y ocurre que quien detenta el poder, pierde la persectiva de la realidad y comienza a pensar que su visión es la correcta. No sólo eso; Empieza a sentir que debe convencer, con todos los medios posibles, a quienes no piensen de la misma forma. Con todos los medios posibles. Lo haces por el bien de la sociedad, sea cual fuere su opinión.

Mark Gruenwald tomó todo lo anterior para crear una de esas historias imperdurables. En sólo doce números, cambió el destino de un grupo, el Escuadrón Supremo, convirtiéndole en una de esas leyendas dentro del Universo Marvel. El ejemplo de ello es el remake que J. Michael Straczynski que, aunque situado en una tierra alternativa (la tierra 31916), es una mirada menos superheróica y mas adulta de lo que Gruenwald inició. Por cierto, el Escuadrón Supremo clásico, también pertenece a una tierra alternativa, la 712.

Hiperion, Doctor Espectro, Zumbador, Princesa Poder, Halcón Nocturno, Arcana, Nuke, Alondra, Anfibio..sus miembros son los dioses del panteón superheróico. Todos sabemos que beben de fuentes Deceeras. Su poder y carisma están mas allá de toda duda. Pero todo se vino abajo…

 

Antes del Reinado de los superhéroes

Mente Suprema, tomo el control de las mentes del Presidente de los Estados Unidos y los miembros del Escuadrón. Excepto Hiperión, el resto fueron sus marionetas. Para Halcón Nocturno, dentro del Gobierno de los USA, su sumisión fue doble: Como superhéroe y componente del Gobierno. El descrédito de los gobernantes hizo que el pais cayera en una preanarquía. Nadie parecía poder enderezar el rumbo. Pero…¿Y si…?

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EL INICIO DEL “REINADO DE LOS SUPERHÉROES”

Así podíamos titular este primer tomo. Nos situamos en un escenario donde la sociedad ha caido en el colapso. Algo parecido a lo ocurrido en World’s End, pero sin que llegue a ser apocalíptico. En él, los miembros del Escuadrón Supremo, comienzan a entender que la recuperación será algo imposible sin una autoridad suficientemente fuerte y con credibilidad. El Escuadrón Supremo perdió la confianza de los ciudadanos, pero están dispuestos a recuperarla. Para ello, pondrá en marcha una revolución de proporciones inconcebibles: La creación de Utopía. ¿Quién no está dispuesto a aceptarla: Kyle Richmond.

Richmond, miembro del Escuadrón Supremo, bajo su identidad de Halcón Nocturno abandonará las filas del grupo. Es el principio de un enfrentamiento que tendrá su cénit en el segundo tomo que publicará Panini. No es el único que tiene serias dudas del camino elegido, pero no hay vuelta atrás. Hiperión está decidido a crear un paraiso, aún a costa de las libertades civiles.

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Gruenwald, un guionista que nunca tuvo el reconocimiento debido, logra en un cómic de superhéroes y sin que éste deba llevar vitola de “cómics para adultos” una miniserie profunda, densa en los temas a tratar y abre un debate que todos nos hacemos: ¿Qué ocurrirá cuando los superhéroes decidan intervenir en nuestras vidas?;¿Cómo reaccionaremos ante el paso de policías de supervillanos a supervisores de asuntos civiles?….Con cada paso, de soslayo, Gruenwald consigue crear esa atmósfera irreversible, donde sabemos que las buenas intenciones del grupo empiezan a ser impuestas, sin un debate, sin escuchar opiniones. Se respira el aroma a dictadura, a un no retorno al antiguo status de los superhéroes.

El Escuadrón, avanza hacia una dictadura sin realmente ser conscientes. El bien colectivo, según su punto de vista, debe cuidarse y llevarse a cabo. En el camino, sufrirán bajas tanto por oponerse a sus planes como por fallecimiento. También veremos como ellos mismos son víctimas de sus propios métodos y, sobre todo, de cómo un superhéroe puede convertirse en un fascista.

VALORACIÓN:AA

Una de las mejores miniseries de los ochenta.

Para saber más:

+ Que Comics

Cuarto muro

El Critikator

Los Últimos Defensores

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Dice Raimon Fonseca que con la miniserie dedicada al no-grupo mas importante de la Casa De las Ideas, parece cerrarse el círculo comenzado hace cuarenta años antes. Y, al terminar de leer el tomo, podemos dar la razón a este veterano articulista.

Sin llegar a ser nada del otro mundo, Los Últimos Defensores, son un producto de La Iniciativa. Con las decenas de grupos que pueblan cada estado de los USA, parecía extraño que no viéramos por ningún lado a uno de los grupos mas veteranos de Marvel.  Desde su primera aparición, allá por 1971, han ido decayendo poco a poco, hasta convertirse en un grupo menor. De nada sirvió que sus miembros fundadores fueran Hulk, Silver Surfer, Namor o el Dr. Extraño. Su condición de no-grupo, parecía traspasar el papel e instalarse en la realidad. cambios en el nombre del grupo, nuevas alineaciones…nada les hacía resurgir. Incluso una miniserie en clave de humor, no llegó a ser la espoleta por donde iniciar de nuevo una serie regular. ¿Va a cambiar algo esta miniserie?. La verdad es que lo deja todo preparado para tener un nuevo punto de partida. La cuestión es quienes serán los Defensores esta vez. Ya se sabe que el feeling no sólo existe en el mundo real, sino que también debe darse entre los miembros de cualquier alineación de superhéroes.

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Recordando antiguos miembros, vienen a la memoria nombres como Gárgola, Valquiria, Carnicero, Andrómeda…son de esos personajes que han ido desapareciendo lentamente, dando por bueno eso de que hay personajes sólo válidos en algunas circunstancias y que no llegan ni a secundarios. Se podían recuperar e iniciar una nueva andadura, pero, ¿Merecería la pena?; ¿Son suficiente para que el lector se acerque a una serie regular?

La pena es que la miniserie no los recupera y por tanto nos deja sin contestar las preguntas. Apenas tenemos tiempo de ver fugazmente a Isaac (La Gárgola) y poco más. Además, la portada nos muestra a Coloso, Hulka y Craneo Llameante, es decir, nada de antiguos miembros…excepto Halcón Nocturno, uno de mis personajes favoritos. Desde aquel, Escuadrón Siniestro, ha estado entre esos personajes que uno sigue estén donde estén. Kyle Richmond, otro de esos multimillonarios metido en tareas superheróicas, tenía un traje chulo. Si, en la preadolescencia, no era importante la profundidad del personaje. Sólo el traje de mallas bastaba. Por supuesto, con el tiempo vi que tenía mucho mas que ofrecer, pero esa capa estilo alas me llamaba la atención. También lo hacía la Gata Infernal…pero por otros motivos, que eran (y son) mucho mas interesantes. Siempre me pareció el alma mater de Los Defensores. Y la miniserie, trata de eso, de su importancia dentro del grupo.

Hablaba en el inicio de que la serie estaba publicada con la excusa de La Iniciativa. Lo cierto es que lo que el punto de partida es la creación de un grupo adscrito a La Iniciativa. De ahí que los miembros sean Hulka o Coloso, por ejemplo. Esta parte, me parece la peor de todo el tomo. Cuando Tony Stark decide….empieza a hacerse interesante. Nuevos miembros, la obstinación de Richmond porque Los Defensores sean un verdadero grupo…hace que sea un trabajo interesante.

El guionista es Joe Casey. Muy “cumplidor”, ya he hablado muchas veces de que arriesga poco en los argumentos y no deja de dar un producto cuidado, pero con poca carga dramática y siempre muy superficial. Avanza linealmente la trama, aunque consigue introducir subtramas que confluyen en el número final.  Recupera parte de la historia del grupo, con Los Hijos de la Serpiente, Yandroth, el Omegatrón…serán familiares para los que siguen el grupo. Para el resto no y tampoco se explica mucho la relación, asi que uno puede sentirse perdido.

Jim Muniz dibuja, con Cam Smith entintándole. Otro de los cumplidores, irregular en algunas páginas y viñetas, pero que no hace nada que defraude…pero tampoco será recordado.

VALORACIÓN: BBB-

Si eres seguidor de Los Defensores, no te lo puedes perder.