
Se hace difícil encontrar algo nuevo dentro del universo Marvel que no caiga en refritos, donde solo cambian personajes y algún escenario, mientras que el resto de la historia sigue en la misma línea. Parece que los editores Marvel dicen “si algo funciona, ¿Para qué cambiarlo?” y los guionistas, a falta de imaginación, hechan mano de lo que conocen y no buscan complicarse mucho la vida. Afortunadamente, no es el caso de La Gata Infernal, Agente de la Iniciativa.
En primer lugar, tenemos a un personaje, Patsy Walker, que aunque la conocemos por su faceta superheróica, es mucho mas veterana que muchos de los superhéroes de la Casa de las Ideas. Bueno, en realidad debemos aclarar este punto, ya que es la identidad no superheróica la veterana, mientras que la superheróica tiene treinta y dos años menos. ¿Cómo es posible ésto?

Patsy Walker, nacida en 1944
Hablamos de la Golden Age, de una época bien distinta. Hasta aquí deberemos trasladarnos para saber de ella. En concreto, hasta las páginas de Miss América, una serie de las muchas que poblaban el panorama del noveno arte en los duros años de la II Guerra Mundial. Patsy, se convirtió en uno de los personajes mas conocidos de Timely primero y, mas tarde de Atlas. Mas de una serie con su nombre, numerosos spin-off…dentro del denominado cómic romántico-adolescente, la chica alcanzó 124 números en una de sus series y 11o en otra. Mas de 20 años de historia, mostrando las aventuras amorosas de una cada vez menos adolescente. Nada de superpoderes en aquella época. Sólo historias que muchos denominarían “tontas” y para un público ávido de historias cortas y estereotipadas. Todo terminó, para ella, al traspasar la década de los sesenta. En esos años, Marvel comenzó con la loca idea de volver a publicar superhéroes, entre otras cosas porque el modelo sobre el que se sostenía la industria empezaba a dar muestras de estar agotado y era el momento de innovar. Y Patsy y Hedy (su rival de la época) que habían tenido su inclusión en el nuevo Universo Marvel con una aparición en la serie de Los 4F (1965), debían pasar a mejor vida.
Patsy, ahora ya Gata Infernal
Quien sabe si por el tema de los derechos, o porque pensaron en ella, en 1976 volvió a escena, esta vez ya para quedarse para siempre. En realidad, tres años antes, la vimos confesarse con Hank McCoy; Su matrimonio por Robert Baxter, su novio de toda la vida y ahora marido, no era lo que esperaba. Afortunadamente, nada mejor que el esposo decida pasarse a supervillano para que ella pueda hacer lo contrario y tomar el camino del “bien”.
El tiempo pasó, y tuvimos a Patsy/Gata Infernal en Los Vengadores y Los Defensores. Otro matrimonio calamitoso, una muerte (si, ya sabemos que no es fácil quedarse muerto en el mundo del cómic) y de nuevo en liza, justo para encontrarse con Civil War. Ella, se convenció de la utilidad del registro y entró dentro del programa de La Iniciativa.

Gata Infernal en…¿Alaska?
Podía haber elegido Kathryn Immonen cualquier otro escenario, pero al llevarla al estado mas al Norte de los USA, demuestra que quiere sacar al personaje de sus escenarios habituales. Y nada mejor que llevarla a la tierra de la nieve y el frío. En un terreno inhóspito, que podía ser mas propicio para otros héroes, una superheroína a la que casi no hemos visto en los últimos tiempos deberá demostrar que su vuelta tiene sentido y que no es otra resucitada sin mas.
Que la historia se vaya a Alaska y que, de paso no haya ningún villano clásico, abre todo un abanico de posibildades que, bien gestionado, haría de la miniserie algo más que cinco números. Afortunadamente, Kathryn Immonen consigue una trama divertida, fresca y muy adaptada para un personaje femenino. Si en el mundo Marvel la única mujer que se preocupaba por su aspecto era La Avispa, ahora tenemos a Patsy para demostrar que (todos lo sabíamos) una chica siempre se preocupa por su aspecto. Y que son coquetas, que tienen mas picardía que cualquiera de sus homónimos masculinos y que “las armas de mujer” son mas poderosas de lo que se pensaba.
Con una gran mayoría de personajes femeninos, Patsy deberá recuperar a la hija, de nombre Ssangyong (si, como la marca automovilística), de ciertas chamanes, la heredera de esa mujeres. Con unos acompañantes disparatados, la Gata Infernal se mete de lleno en la búsqueda de la chica. Cada número de la miniserie, tiene en su primera página lo que sería la portada/sumario de una revista para mujeres, donde se resume un poco la situación del personaje. Eso, mas la capacidad de la guionista de trasladar lo que uno puede imaginar de un personaje femenino a la viñeta, hace que poco tenga que ver el cómic con lo leído hasta ahora. Además, tiene el dibujo de David Lafuente.

David Lafuente, consigue que me crea el guión. Su estructura de la mayor parte de las páginas, ofrecen dinamismo y movimiento. Su Gata Infernal es a veces una de esas chicas que aparecen en los diseños de Jordi Lavanda, otras veces me recuerda a Middletton por su manera de expresar y otras a un tipo que conoce bien a esas veinteañeras independientes, juveniles y llenas de energía. Con un ajuste del color brillante, el dibujo brilla en su mayor parte. Pierde Patsy Walker algo de su imagen de siempre, con un aspecto tan rejuvenecido que parece mas un miembro de los Runaways que una veterana defensora y vengadora. Con respecto al diseño del resto de persoanjes, Ssangyong está muy acertada ( me recuerda a algún personaje del cine, TV o cómic pero no consigo saber a quien) y muy correcto en cuanto a escenarios.
Alguno pensará que he olvidado los números de Marvel Cómics Presents que completan el tomo. No hay mucho que decir; La historia tampoco sigue el guión normal de un cómic marvelita, es divertido y muestra quien es Gata Infernal, pero me quedo con la miniserie.
VALORACIÓN:A
¿Es imprescindible? No. ¿Vas a divertirte? Si. Sabes que tiene un principio y un final, que no tenemos un “continuará…” que eternice la serie…así que es difícil que defraude.