Sigo disfrutando con el crossover galáctico de Abnett y Lanning. Terminada la guerra, hay que ver las consecuencias ocurridas no sólo en el propio Universo, sino en cada uno de los personajes implicados. Ahora le toca el turno a la Guardia Imperial, donde el nuevo gobernante del Imperio Shi’ar deja su lugar para pasar a forma parte de la burocracia. Además, tenemos a Quasar mirando y viajando a través de la grieta abierta en el Cosmos. Y lo que ve, no nos gusta nada.


