
Publicado hace unos meses, Daredévil: Cazadores, es uno de los tomos que mas me han dado que pensar de los cuatro publicados de la etapa de Frank Miller al frente de El Hombre sin Miedo. Debe ser que la lectura en estos días de calor, bajo el chorro del aire acondicionado, disfrutando de un cada vez mayor tiempo libre (las cosas de trabajar como profesor), ha hecho que mis neuronas, libres ya de matemáticas, física o química, utilicen su tiempo libre en diseccionar, en este caso, las historias de Daredévil.
Cazadores, es uno de esos títulos que van como anillo al dedo a lo que viene en el interior. En mi humilde opinión, el título nada tiene que ver con Matt Murdock, sino con Kingpin y Elektra. Ellos son los cazadores, quienes están en la cima de la cadena alimenticia. El resto, sobrevive esperando pasar desapercibido para esos devoradores. Justo debajo, Daredévil, un hijo que no olvida las promesas a su padre, que sabe que el legado de violencia que su progenitor le evitaba, le ha alcanzado, convirtiéndose en un simple peón, sin posibilidad de tomar las riendas de su vida. Y por último, Heather y Foggy, víctimas de su amigo y amado, respectivamente. Conocen sus secretos, los comparten pero no dejan de ser secundarios en la vida del superhéroe, piezas que parecen importantes, pero que no lo sienten así. Heather, debe luchar contra el compromiso de Matt con la Cocina del Infierno, competir con el disfraz. Foggy, por su parte, lucha contra la otra manera de administrar justicia de su socio, de la doble vida de Murdock. Ambos, Heather y Foggy, van siendo devorados poco a poco por Daredévil, cazador accidental de ellos.

Dicho todo lo anterior, parece un cómic en el que la acción no tiene su lugar y ocurre lo contrario. Miller consigue transmitir con cada diálogo en medio de un combate, con las miradas y pensamientos de los protagonistas. Y con las artes marciales. Recordemos que en los ochenta, el cine de las artes marciales estaba en su apogeo, creciendo el número de seguidores de los distintos estilos de lucha, que Bruce Lee hizo tan famosos. Elektra y La Mano, son el ejemplo de ello. Y en el tomo, se incorporan como invitados Puño de Hierro y Luke Cage. El primero, del que disfrutamos de la serie que lleva su nombre, es el espíritu de un jedi unido al de Bruce Lee. Uno de mis personajes favoritos, que se une en el tomo a Daredévil.
No podemos cerrar sin recordar a Ben Urich. Este reportero, clásico en el mundo marvelita, está retratado como un tipo de la vieja escuela, que sabe que su éxito puede llevarle a una muerte segura. Con secundarios así, una historia gana muchos enteros.
VALORACIÓN: AA
Junto a la etapa de Brubaker y Ann Nocenti, una etapa imprescindible