Tengo miedo, mucho miedo: The Spirit en cine
Sabiamente dice el refranero: «a buen entendedor, pocas palabras bastan». Rafael MarÃn hace honor al mismo por medio de esta entrada, que nos muestra una foto de Spirit. SÃ, una foto. Por lo tanto, estamos hablando de la versión cinematográfica.
Ninguna obra como «The Spirit» ha sido tan independiente de su personaje como ésta. Sin quitar mérito a las cosas que contaba Will Eisner, ni a sus personajes, la estrella de «The Spirit» era la narrativa, la manera de contar lo que contaba, los recursos gráficos que empleaba el autor lo que lo hizo lo que es. El aporte de Eisner al cómic por medio de esta obra (y de muchas otras) fue brutal. Dura hasta hoy dÃa.
SÃ, claro. Sus guiones eran brillantes. Los personajes eran coherentes, estaban muy bien construidos: eran sólidos. Pero si esas historias hubiesen sido narradas por alguien diferente de Eisner, no serÃan el mito en papel que son ahora. Spirit no es un personaje que se pueda desvincular del medio en que nació. No es un Superman, un Batman, un Spiderman, que aceptan otras interpretaciones. Está sólidamente atado tanto a su narrador como a la forma de narrar que éste tenÃa.
Lo peor de todo es que esta adaptación viene de parte de alguien que deberÃa de ser consciente de todo esto que digo: Frank Miller. ¿Está tan envanecido por el éxito de las pelÃculas de «Sin city» y «300» que no ve lo que resulta obvio?
Lo único bueno que le veo es que atraerá lectores a la obra en cómic.
Auguro desastre. Y no hablo de la recaudación, lo único que parece importarles a los perpetradores. Ojalá me tenga que tragar mis palabras.









