Se suele decir que todo está inventado. Y casi es verdad en el mundo del cómic. Gente normal con poderes, paraisos dictatoriales regidos por superhéroes, vidas reales salpicadas de héroes y villanos…nada nuevo en el horizonte. Lo que si que no se puede afirmar es que está todo contado. Hay tantas historias esperando a ser leídas, tantas sorpresas y ¡oooh! de los lectores…eso es lo que hace que nos peguemos a la pantalla del ordenador y busquemos esas novedades que tanto nos ilusionen.

Planeta nos acerca uno de esos cómics que son igual a todos…pero distinto. Así es The Mighty. Una pequeña joya, de doce únicos números (el número doce apareció en los USA hace menos de un mes), donde veremos una de esas historias que tanto hemos escuchado; Nada mas y nada menos lo que ocurre cuando una persona normal obtiene poderes que le convierten en prácticamente un Dios.

El origen de la historia

Allá en los inicios de la década anterior, Peter Tomasi y Keith Champagne, el equipo guionista de la serie, decidieron que podían escribir una historia juntos. Tomasi, un tipo de la casa (de DC por supuesto), editor de la editorial años atrás y Champagne, decidieron que podían escribir un guión de lo que mejor conocían, el mundo de los superhéroes.

Acompañados por Peter Snejbjerg, The Mighty comienza en 1952, en una de las numerosas pruebas nucleares de aquellos años. Allí, nace el primer y único superhéroe de la tierra. Alpha One, que así se llama el personaje, tendrá a su lado a la Sección Omega, una cuerpo de policía especial para apoyar y ayudar al superhéroe allí donde se necesite.  Uno de esos trabajadores de la sección, Grabiel Cole, tiene un pasado con el superhéroe. Aquí nace uno de los puntos cardinales del cómic. Otro de ellos se sitúa en la posición del propio superhéroe en el mundo, en como encontrar en realidad su lugar en el mundo. Alpha One se dedica a “hacer el bien” y desde su posición apenas puede comportarse como un humano normal y corriente. Por último, está el propio Gabriel Cole quien deberá lidiar su admiración del superhéroe con su trabajo, además de compaginar su vida privada con el extenuante trabajo.

¿Merece la pena?

La realidad es que estamos ante un relato lleno de franqueza, de (y esto creo haberlo leído en algún sitio) honestidad y pequeños retazos de un relato intimista. Los guionistas no nos llevan por senderos imposibles o embarrados. Solo nos muestran una pequeña porción de la historia del personaje, donde lo que vemos es algo natural a la naturaleza humana.  El personaje principal no es el superhéroe, sino aquellos que le rodean. Tenemos, al menos en este primer tomo, una bonita historia de amistad…que se tuerce finalmente.

VALORACIÓN:

GUIÓN:8  DIBUJO 8