
Inesperado este segundo tomo de Los Nuevos Guerreros; ¿La razón? Tras los primeros números que no iban mas allá de una presentación y que no nos indicaba hacia donde se dirigiría la serie, el segundo tomo empieza a desvelar algunas cosas, pero nos deja con la duda de cuál es el verdadero objetivo de la refundación del grupo.
Refrescando un poco la memoria, el anterior tomo nos dejó al hermano del Night Trasher original al mando de la nueva versión de Los Nuevos Guerreros. Sus nuevos miembros, ex mutantes con ganas de seguir enganchados a la rutina de superpoderes y luchar contra el supervillano de turno. Si en Los Solitarios vemos cómo anteriores superhéroes intentan desengancharse, aquí mutantes como Pico o Júbilo intentan seguir en la brecha, con tecnología que suple a sus poderes perdidos.
La trama de este segundo tomo, nos lleva a desconfiar de las intenciones de este nuevo Night Trasher, que parece tener dos caras, una oficial con sus nuevos compañeros, y otro mas oscuro, trazando sus propios planes sin que el resto del grupo conozca de sus intenciones. No sólo somos nosotros desconfiados, sino que Júbilo se tira todo el tomo con la mosca detrás de la oreja, preguntándose qué es lo que oculta tras la máscara.
Con la Iniciativa tras el grupo, con un Tony Stark parece que jugando a dos bandas y un Trasher que oculta mas de lo que dice, el argumento avanza de forma lineal, sin grandes expectativas, pero sin grandes fallos.
Grevioux, el guionista, va introduciendo en la trama a antiguos miembros del grupo, lo que nos hace pensar que en algún momento tendremos enfrentamiento entre ambas alineaciones. No lo hace mal, pero hay que carburar mucho mas la serie para que empiece a ser algo mas que un revival de viejos mutantes.
VALORACIÓN:BBB