Punisher #10. Valley Forge, Valley Forge

Se acabó. Garth Ennis da por finalizada su impresionante etapa al frente de El Castigador. Y lo hace a lo grande, atando algunos cabos, resolviendo una subtrama que aparecía desde el arco titulado Hombre de Piedra. Acompañado de Parlov, nunca imaginé un final mas perfecto para los cinco años que el guionista acompañó a Frank. Perdonad si tuteo al personaje, pero 60 números a su lado, hace que pueda permitirme ese lujo.
Si algo he aprendido de lo que Ennis ha ido desarrollando, es que el título elegido para la serie, está equivocado. El correcto, Frank Castle. La transformación de un tipo algo psicópata y con el sentido de la realidad algo alterado, hasta un verdadero soldado, en el que el pasado está mas presente de lo que debería, ha sido duro. Cuando terminé de leer Hombre de Piedra, ya sabía que Castle es el verdadero protagonista. El título de El Castigador, es accidental, una casualidad impuesta por Conway y Ross Andru. Cualquiera que haya caminado juno a Ennis, entenderá que con El Castigador no existe indentidad secreta, ni una doble vida, ni nada. Frank es el protagonista y Ennis ha conseguido que le vea a él cuando asesina o tortura. Un hombre ni siquiera atormentado, anestesiado de violencia. Un soldado que lucha por su objetivo, sin importar el coste personal. Con cada tomo, hace que dibuje una sonrisa irónica al leer los problemas de cualquier otro héroe de cómic. Este tio, por sí solo, pertenece a una estirpe que hemos visto en el Batman y Daredevil de Frank Miller, en Predicador, 100 balas y poco mas.

El título de último arco, está extraido de la Guerra Civil Norteamericana, en concreto de uno de los episodios de los que forja una nación y a unos soldados. Aquí tenéis la historia. De hecho, la cita que aparece en el cómic, está extraído del monumento que conmemora aquel invierno de 1777. Ennis entiende que el soldado sólo cumple órdenes. No tiene opción de decidir, sólo seguir a sus superiores. Si la guerra es justa o no, la historia (o quien la escriba) decidirá.
Valley Forge nos recuerda qué es en realidad un soldado. Vietnam es una herida abierta para el ejercito USA y Frank Castle estuvo allí. Sobrevivió. Pero no volvió a ser el mismo. La muerte de su familia fue la espoleta que le hizo explotar. Sabe que ahí fuera hay una selva mas impenetrable que la que encontró en el país asiático y que en ella se esconden no vietnamitas (charlies), sino asesinos, extorsionadores, violadores...y quiere luchar contra eso. También sabe de las mentiras y operaciones encubiertas de quienes fueron sus superiores. Chupatintas que buscan el interés personal y desprecian a quien se encuentre por debajo de ellos. Y Frank tiene algo que puede acabar con ellos. Pero también acabaría con la credibilidad de su ejército y de sus soldados. No sólo de los actuales, sino de los que lucharon a su lado en Vietnam. Y debe vivir con su decisión.
No sólo él toma decisiones, sino aquel grupo que conspira y busca mantener el orden mundial en el que los USA manipulan, matan y se mueven a sus anchas sin dar explicaciones. Y ellos saben que Frank conoce sus secretos y deben acabar con él.
Con esta idea central, la de acabar con Frank, Ennis crea una historia que nos habla del pasado, de quien era Castle en Vietnam y de quien es ahora. Con un guión que golpea duro al hígado, que te corta la respiración vamos rematando la historia que comenzó 60 números atrás.
VALORACIÓN: AA















