No es broma; El genial guionista busca dibujantes con este anuncio:

“ Si eres de los que dibujan anime, pictórico, no secuencial, dibujos animados o simplemente un artista de superhéroes tradicionales por favor enviar una muestra. Fama y la fortuna le espera

Pues nada, a mandar muestras toca.

The Boys #4

Cuarto tomo de una serie que, me encantó en el primer tomo, me dejó algo decepcionado en el segundo y remontó en el tercero. Así que hay que darle una oportunidad a esta nueva entrega de una de esas series de superhéroes pero vista desde otro punto de vista.

En esta ocasión, el arco argumental titulado “nos damos el piro“, nos lleva a conocer a los G-Men. ¿Qué son los G-Men?; Son la cantera de Los Siete, el grupo antagonista (por llamarlo de alguna forma) de nuestros “chicos”.  Allí irá el bueno de Hughie como infiltrado, quien comprenderá que esos descerebrados aspirantes a superhéroes, se comportan como una hermandad de universitarios, mas pendientes de pasarlo bien que de pensar en el futuro.

Garth Ennis, nos muestra como sería crear una verdadera franquicia de superhéroes en el mundo real. Si nosotros tenemos decenas de colecciones girando alrededor de un grupo (por ejemplo los mutantes), aquí tenemos toda una industria montada para ganar dinero, en la que surgen grupos y facciones destinadas a copar cualquier nicho del mercado. Una ácida crítica a la sobreexplotación que en muchas ocasiones caen las editoriales cuando algo funciona. Junto a ésto, tenemos a Carnicero por una vez con cara de tonto al enterarse de que algo se le ocultaba, cuando pensaba que era dueño y señor de la situación.

Por otro lado, tenemos la relación entre Hughie y Annie January. Los dos son enemigos, aunque al estar en la fase de atontamiento emocional poque te quiero, no se enteran de que ambos ocultan su verdadero trabajo. Ya veremos como acaba finalmente. A veces da la sensación de que Ennis no quiere demasiada profundidad y se queda sólo en la superficie de los personajes y escenarios. Quien sabe si lo hace por un plan o porque no quiere complicarse.

¿Merece la pena?

Violencia, sexo y mala leche. Ya hemos comentado que estas son las tres grandes armas del cómic. Es divertido ver a los miembros de The Boys haciendo de las suyas. En un mundo cínico, ellos son el mejor remedio contra los abusos de los superpoderosos. En este tomo, se toca el truculento tema (muy de soslayo) de la pederastia con el creador de los G-Men.

Con la cadencia de publicación (en los USA tenemos el sexto tomo anunciado para Marzo de este año) en España, puede uno rascarse el bolsillo.  Tampoco es que veamos algo totalmente novedoso y que no nos hayan contado ya, pero al llevar tan pocos números, todavía no sufren los personajes el desgaste típico de las series interminables y al lector le puede mas las ganas de conocer que pasará. Y como Ennis en un excelente guionista, sabe que desarrollar una historia sin ninguna base, la hace finalmente aburrida, y está asentando unos buenos cimientos donde construir la casa.

VALORACIÓN:

GUIÓN:6  DIBUJO:6

Queridos lectores,

No se cuántos de vosotros tenéis pareja, y de esos cuántos no comparten su aficción con su media naranja. En mi caso, como ya sabéis, soy la parte a la que no le gustan los cómics. No hay ninguna razón especial,  ni siquiera me parecen “cosas de niños” (algunos sí), pero no me atraen. Tampoco es que sea consecuencia de vivir con un casi friki del cómic; Es que nunca me han gustado. 

Pero, desgraciadamente, él no lo entiende. Parece no llegar a la simple y llana conclusión que, excepto en casos muy extremos, nada me apetece menos que abrir un cómic.  Así que de cuando en cuando (cada vez mas espaciados en el tiempo), suceden pequeñas situaciones en las que él, tanteando indirectamente o de forma directa, intenta que me haga conversa y, de repente, me gusten los cómics.

Eso sucede si en algún momento que no suelo recordar, le dije que me gustó esa película sobre un cómic (normalmente no las veo) o que de pequeña tenía algún tebeo de Mortadelo (en realidad eran de mi hermana). Eso le sirve como espoleta para tratar de captarme, con frases como ésta:

-Te he comprado un cómic, QUE SEGURO TE VA A GUSTAR.

-¿Te acuerdas de aquel tebeo que leías de pequeña?…PUES ¡LO HE CONSEGUIDO!.

-Cuando quieras lo abres y le echas un vistazo.

-Mira éste no es de superhéroes y no tiene nada que ver con los que leo siempre.

-Es manga. En la tienda me lo han recomendado para chicas (¡horror!).

Pasado un tiempo (pueden ser semanas, días o meses), viene la segunda parte:

-Hazlo por mí, sólo te pido que lo abras y así puedes opinar.

-¡Qué no sabes donde está?!.

-¿A que no era tan aburrido?-Esta respuesta aparece si se me ocurre decir, por aquello de que me da un poco de pena estropearle la ilusión, que si lo leí.

Otras veces, no me dice nada; Tan sólo deja el cómic-anzuelo cerca de donde puedo pasar mas tiempo, por si al encontrarme con él me apetece leerlo. Este último intento, el mas desesperado, me llega a enternecer, pero sólo un momento porque eso me hace reafirmar que los cómics no son sólo como cucarachas, sino que me persiguen.

La cuestión es que, por mucho que se empeñe, no me gustan los cómics. Aunque, afortunadamente, se le olvida y sigue insistiendo en que me gusten. ¿Incongruente?…Un poco, pero como él diría: ¡No hay quien os entienda!.

Celia

Noveno Milenio. Las identidades secretas

Bienvenidos una semana mas a nuestra nave del misterio, hoy con un día de retraso.

¿Cómo se consigue una identidad secreta?; ¿Es inteligente esconder al superhéroe tras unas simples de gafas de pasta?;¿ Podríamos en España conciliar el trabajo, la familia y el ser un superhéroe?…

Nos vamos a trasladar hasta un día cualquiera en la vida de Clark Kent; Puede que esté en la oficina, trabajando en un artículo y hablando con algún compañero, cuando…una noticia de un desastre es recogido por su superoído. En ese momento, y sin venir a cuento, desaparece. Sus compañeros, suponemos que las dos o tres primeras veces que lo hiciera, se preguntarían qué ocurre. Alguno, si es algo perspicaz, pensaría que hay una relación entre su desaparición y la aparición de Superman en el lugar del desastre. Dejamos a vuestra imaginación las conversaciones entre los compañeros de trabajo, que con tanta desaparición, seguro que comentan y critican al superhéroe.

Un segundo caso, lo tenemos en Spiderman. Peter Parker, SIEMPRE está acompañado de Spiderman. Da igual si se encuentra de viaje, o cubriendo un reportaje, o dando clase en el Instituto. Si hay un problema, allí está él. ¿Nadie se da cuenta de ese detalle?…Si, pero lo piensan todo al revés. Así tenemos a Norman Osborn preguntándose por qué Peter Parker puede contactar con Spiderman sin darse cuenta de que sería mas fácil pensar que son la misma persona.

Tercer caso y casi calcado del anterior: Bruce Wayne. El tipo también desaparece y nadie llega a preguntarse por qué cuando no está él está Batman. Aquí podemos decir que los habitantes del Universo DC, en general, y los de Gothan en particular, son un poco “cortitos” y la muestra está en que un adolescente, Tim Drake, descubrió el solito el misterio.

El único que se salva es Tony Stark, porque con eso de que tiene a Iron Man como guardaespaldas, es fácil pensar que siempre está a su lado.

Como conclusión, podemos decir que los que rodean a nuestros superhéroes no es que tengan un pelo de idiota, ¡es que los tienen todos!.

Los cómics siempre han sido un pequeño placer lleno de momentos amargos. Eso es algo que aprendí desde el mismo momento que tuve que elegir entre ahorrar para el próximo número de La Patrulla X o dejar ese dinero para ir a la sesión de cine con Ana, aquella chica de ojos verdes por la que todos suspirábamos. Comprendí que no iba a ser un camino fácil mantener mi aficción al noveno arte.

Memorias de un Inadaptado: La cara b del mundo del cómic, nace para compartir paranoias, pensamientos insanos y absurdos que surgen cuando comprar un cómic supone algo mas que pasar páginas y guardarlo en una bolsita. Si eres de esos lectores que alguna vez siente que se le revuelven las tripas cuando lee Maus o nota la piel de gallina con la inmensidad de Peter Pan o Sandman, esta es tu sección.

Para empezar, hablaré de una casi anécdota que atrapé por internet en alguna página; Uno de esos directores de renombre del cine español (que vive por otra parte mas del pasado que de su presente). Me quedo con esta parte de la entrevista:

R.- Hoy no tenemos héroes, sino superhéroes, que son todo lo contrario de la épica.
P.- ¿Superman no es un personaje épico?
R.- Un superhéroe es un imbécil vestido de forma estrafalaria

Creo que lleva razón; Actualmente Superman no es mas que un tipo que lleva un calzoncillo por fuera. Alguna vez fue algo más y ahí está All Star Superman para recordarlo. O Alan Moore para contarnos una historia maravillosa del hombre de Acero. El resto, cine de palomitas, vacío en el fondo.

Afortunadamente, y respondiendo a Trueba, sobran superhéroes y héroes que llenarían páginas de épica de una forma que él solo soñaría. Pero, para ello, debería ser lector de cómics y dudo que tenga acreditación para entrar en tan selecto club.

Bienvenidos a nuestra nave del misterio.

De nuevo, sábado, el sexto día de la semana. Y de nuevo otro de esos temas misteriosos, que viven en los límites de la consciencia. Si habéis leído el título del artículo, seguro que alguno ha comenzado a reflexionar sobre ello. ¿Realidad o ficción?; ¿Casualidad o una de esas megaconspiraciones que nos obligan a convertirnos también en tios/tias buenas?; ¿Existen los feos en el mundo del cómic?; ¿Son éstos supuestos “feos” tan importantes como los guapos?.

Para nuestra investigación, nos remontamos hasta 1939. En aquellos convulsos años del inicio de la Segunda Guerra Mundial, dos héroes, los mas importantes que podamos encontrar, aparecían de esta guisa:

 

Cuando, por ejemplo, Superman pasaba a ser Clark Kent, ésta era su imagen:

No vamos a decir que eran feos, pero podían pasar por un tipo normal y corriente, de los que podias cruzarte al cruzar la calle.  Incluso en la siguiente imagen, vemos a un Superman algo “gordito” y con el traje cerca de explotar, además de poco masculina su postura:

Se podían ver anuncios en la prensa en el que, a base de pesas y trabajo físico, podías convertirte en un Superman:

El caso es que, aunque sabías que no era fácil ser superhéroe, parecía que podías convertirte en uno de ellos. Te podía picar una araña, que una bomba gamma explotara cerca de ti o que tus padres resultaran ser alienígenas y que en tu tierra, la gravedad fuera cien veces mayor. Tenías opciones…y si no mirad la pinta de Peter Parker y sus tíos en sus inicios. ¡El tipo era un pringado!.

Pero, con la llegada de los “modernismos” (como diría Manolo Escobar), todo cambió. Ya no es posible ser feo; Y si lo eres, te convertirás en el acompañante cómico, como “Cara culo” en Predicador o Volgstagg en Thor. O peor, un villano como El Buitre o Cargan (Veneno actual). Lo tienes muy crudito. ¿Por qué Marvel nos quiere hacer sentirnos inferiores físicamente a nuestros personajes?; ¿Qué buscan de nuestra juventud?…Sólo hay que ver el cambio de Peter Parker, de “gafapasta” a guaperas:

¿Puede hacer ésto el botox y la cirugía?…

¿Podría Steve Rogers aspirar ahora a ser el Capitán América?…¡Nunca!.

Ahora, músculos, pelo de estilista…un guaperas, vamos. Y no sirve que Logan sea feo, porque es…interesante. Malos tiempos para convertirse en superhéroe si no eres un modelo de pasarela.

Y eso que no hemos hablado de ellas, porque lo tienen todavía mas crudo.

 

 


Si hace poco informábamos de la posible cancelación de Marvel Adventures, hoy confirmamos la noticia: Se cancelan las actuales series de la línea, para ser relanzados de nuevo en Abril. Así que, en realidad, no era una cancelación real, sino reiniciar la línea.

Spiderman y Marvel Superheroes: Iron Man, tendrán un nuevo número uno, de la mano de Paul Tobin. En Spiderman, Matteo Lolli será el encargado del dibujo, mientras que en la segunda serie, tendremos a Ronan Cliquet.
Por cierto, la portada de Iron Man está dibujada por Clayton Henry.

Hola de nuevo, queridos lectores,

Espero que las cenas/comidas de navidad no hayan resultado muy indigestas y que Santa Claus no haya caído en la tentación de regalar cómics. Pasemos al tema de hoy, que tengo la sensación va a ser breve en exposición y largo en discusión.

De lo poco que llegan a interesarme las conversaciones sobre cómics, hay algo que me llama la atención y es la existencia de subgrupos dentro de los lectores; Los hay que son sólo de superhéroes, algunos de independiente (¿independiente de qué? me pregunto), otros de cómic europeo y otros de manga (que por lo que he visto en algún salón son muchos). La cuestión es que parece que entre ellos no se llevan muy bien y que discuten de que unos son mas intelectuales o underground o como quiera llamarlo cada uno, que para eso son mayorcitos. Yo siempre pensé que un cómic era un cómic, y que en todo caso mi padre lo llamaría tebeo y ahí tenía la diferencia, pero no, toooodo es c0mplicado entre los fri…digo lectores de cómics.

Para que entendáis cómo se ve desde fuera, aquí tenéis mi humilde visión de un lector de cómic de superhéroes:

Y aquí la de uno de cómic independiente:

Yo creo que han quedado claras las diferencias, ¿no?. Hasta la semana que viene.

Ya os trajimos un estupeno link sobre la química y los superhéroes, al que recomendamos entrar. Siendo químico de formación no he podido evitar buscar en la inmensidad de la red otros ejemplos de tablas periódicas con personajes de cómics. Aquí os dejamos nuestros resultados:

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