Superman:Kriptonita

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Imagina ser invulnerable. Supongo que darse cuenta de ello, no es tan fácil como parece. Un día cualquiera, jugando con tus amigos, te caes. Ellos, al terminar la jornada, se llevan a casa alguna herida sin importancia, puede ser que en una rodilla, en un codo o en las manos. Pero tú no. La única preocupación que tendrás es la de explicar por qué tu pantalón está roto o qué ha ocurrido para que llegues casi una hora mas tarde de lo que te dijeron.

Con los años, las caídas al montar en bici, los partidos de rugby, son un puro trámite. El resto de tus compañeros, no terminarán la secundaria sin que tengan como acompañante una escayola. Por cierto, no hemos dicho que eres un extraterrestre, adoptado por una de las muchas familias de granjeros de Smallville. Papá Kent habla contigo un atardecer; Casi te obliga a dejar de ser lo que eres, un adolescente con ganas de comerte el mundo. “Se acabó. Debes mantenerte alejado del deporte. Eres especial y nadie debe saberlo. Y seguro que sospecharían en cuanto vieran que nada puede dañarte”. Jonathan Kent quiere a su hijo. Tanto, que es capaz de hacerle perder esos años en los que nada te preocupa.

Con los años, te conviertes en Superman. Poco a poco has ido descubriendo que nada puede hacerte daño. Y cuando decimos, nada, no nos referimos a un puñetazo; Las balas te rebotan y soportas proyectiles de mayor calibre. Pero,¿Y una bomba nuclear?; ¿O la lava de un volcán?…Comprobarlo te supone poner en peligro tu vida. Seguro que te asaltan dudas de donde están tus límites. Y sólo puedes compartirlo con tus padres. Ellos, como cualquiera, quieren protegerte y escuchar tus dudas les llenará de temores.

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Poco a poco te das cuenta que nada puede hacerte daño. ¿Nada?; Nada excepto…la Kriptonita. Vino contigo a la tierra y ya está en Metrópolis. ¿Como demonios ha llegado hasta la ciudad?; ¿Alguién mas sabe que me hace convertirme en un humano normal y corriente?…

Luego está esa periodista, Lois Lane. Es el amor de tu vida. Y ella está perdidamente enamorada de ti. Bueno, de Superman. Pero ella no conoce tu identidad secreta y debe seguir así. ¿Estaría dispuesta a compartirte con el resto de la humanidad?

Todo esto lo explica Darwyn Cooke junto a Tim Sale, en Superman:Kriptonita.

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Marzo, mes guerrero….

 

Siguiendo con las tradiciones mitológicas, el mes de marzo estaba consagrado a Marte, el dios de la guerra, y como tal nuestro boletín se llena de guerreros que luchan contra dragones, hordas del caos, zombies, diablos, meteoritos… ¿alguien quiere más?

 Largamente añorados y por fin aquí, las sagas Warhammer vuelven para llenar vuestras estanterías de guerreros del norte, hordas salvajes, magos, enanos y un sargento Vogel que hará frente a todos, Warhammer: la forja de la guerra, de Abnett y Ekedal.

De seres mitológicos, aunque pasados por un tamiz de modernidad, también están plagadas las páginas de Wonder Woman, de Gail Simone y Aaron Lopresti, la guerrera que consigue plantarle cara al superhéroe de turno, pero que se tiene que ocultar bajo la anodina apariencia de una agente del orden. ¡Qué difícil es la vida de una superheroina!

En una galería de superhéroes no puede faltar un atormentado, en este caso de Winick y Porter, con Las Pruebas de Shazam, un desmemoriado a punto de pasarse al lado oscuro, como Black Adam de Tomasi y Mahnke y el bueno por excelencia, el hombre de acero, en la aventura Superman Kryptonita, de Darwyn Cooke y Tim Sale… pero con estos tenemos el cupo cubierto de superhéroes buenos, buenísimos, o sea que vamos a darnos una vuelta por la galería de héroes, que a veces no lo son tanto. Ahí nos encontramos con Jonah Hex, y por partida doble. El vaquero más expeditivo y poco agraciado del Oeste compite en excentricidad con Lucifer Estrella del Alba, un demonio que ha decidido renunciar al trono de Satán para regentar un club en Los Angeles. El Diablo a las Puertas, o lo que es lo mismo un demonio salido directamente de las páginas del Sandman de Neil Gaiman… y es que alguien tiene que hacerle el trabajo sucio a la gente del cielo.

De diabólico se podría calificar el trabajo de Tony Moore y Kieron Dwyer con Rick Remender, XXXombies, es decir, zombiexplotation en estado puro. Lo de Rob Zombie y sus 1000 cadáveres se queda en un simple cuento de hadas a su lado…

Excéntrico y curioso es también Arkangel, un ex caballero que se alía con tres cazadores para exterminar a los dragones en el manga Como matar al dragón de Tokio Tsumori.

Y para descansar de tanta lucha, villanos, testosterona y venganzas, dos recomendaciones en forma de excelente comic: Carlos Gardel, de Muñoz y Sampayo y La Bicicleta Roja, Kim Dong Hwa.