¿Alguien se acuerda de Spawn?
Yo si, y viendo que se sigue publicando en España, no debo ser el único. Pero hay que reconocer, mal que nos pese a los seguidores del personaje, que las últimas historias empiezan a ser como esos equipos de futbol condenados al descenso, donde se intentan nuevas tácticas, se fichan jugadores, pero no hay nada que hacer.
Con, Los que oyen voces, llegamos hasta el número 168 de la serie regular, ahí es nada. Y aquí se acaban los motivos de celebración. Es triste, pero es así.
La serie, desde que McFarlane se metió en problemas de derechos de autor, con personajes como Ángela, ha ido languideciendo en el tiempo. Hasta ese momento, parecía existir una estructura, un destino. Desde ese instante, es decir el número 100, hemos tenido 68 números que no han servido prácticamente para nada, excepto para desorientarnos. El triángulo formado por Wanda, Terry y Al, se ha roto con la inclusión de retazos del pasado de Simmons, donde vemos a un tipo desagradable y maltratador. Si, la idea de tenerle recluido en una media vida, podía parecer incluso irónico, ya que si para la sociedad era algo así como el mal, era lógico que acabara en el infierno. Pero no se lee ese mensaje, y se desdibuja uno de los puntos fuertes de la serie, la relación con su antigua esposa.
El incluir a dos nuevos hijos en la vida de Wanda y que fueran Dios y Satanás...en fin, una metedura de pata. Para rizar el rizo, ahora no hay Dios, lo que me recuerda a la serie Lucifer o Predicador, pero sin serlo. Tengo la sensación de que van probando cosas: Ahora maltratador, ahora gemelos, fin del mundo...A veces de terror, otras sigue una trama pseudofilosófica...
En los USA van por el número 184. Esperemos que mejoren, o cierren. Y mejor no hablamos de la nueva serie, una copia de Marvel Adventures, pero con el engendro...










