
La franquicia X-Men, que no pasa por sus mejores momentos de ventas, era una máquina de crear series, miniseries y especiales con los mutantes de por medio. La poderosa atracción que ejercían los hombres-x y todos los personajes satélites, eran suficiente para conseguir un éxito, como mínimo, moderado. Cíclope, Coloso, Bishop, Ángel…todos han ido protagonizando sus propias aventuras. Uno de esos mutantes que habían tenido el privilegio de tener su propia limited, era Ororo Munroe, Tormenta. En la primera ocasión, en 1996, cuatro números fueron su bautismo en solitario. Ya en el nuevo siglo, la diosa africana sería redefinida por el guionista/escritor Jerome Dickey. Desde su primera aparición con la Patrulla X, siempre supimos que era un personaje distinto, que se situaba por encima del resto de sus compañeros, no tanto por altanería, sino por ese halo que tiene quien ha sido venerado como un dios. La cuestión es que el paso del tiempo borró ese pasado africano, convirtiéndose únicamente en mujer X (que no es poco).
El regreso a sus raíces comenzado por Dickey en la limited que protagonizó Tormenta mas su matrimonio con Pantera Negra, la convirtió no sólo en consorte de rey de Wakanda, sino en algo más. Ese plus hizo que, por ejemplo, conviviera como miembro de los 4 Fantásticos (algo quen nadie hubiera imaginado años atrás) y comenzara un lento declive de su vida como mutante.
Mundos Separados viene a situar de nuevo al personaje dentro del Universo Marvel. La antigua lider de La Patrulla X empieza a sentir la presión de sus compañeros mutantes por un lado, y por otro lado la de sus obligaciones como reina. Ese estar entre dos mundos, no sólo lo notaba el personaje, sino los propios lectores, quienes se preguntaban como podían compatibilizarse ambos roles.
Siendo un producto “factoría Marvel”, es decir, debe reunir personajes invitados, acción y una resolución a las dudas planteadas al inicio de la miniserie, su guionista, el cada vez mas prolífico Chris Yost, toma como punto de partida esa dualidad entre reina y mutante con una conversación con Cíclope: Parece claro que Ororo Munroe debe decidir si seguir con La Patrulla X o finalmente aceptar la dedicación a tiempo completo a Wakanda.

Yost toma como referencias mucho del pasado de Tormenta; Su enfrentamiento con Calisto por el liderazgo de los Morlocks o con el propio Cíclope también por liderar La Patrulla X están presentes en el inicio. Conforme van transcurriendo la trama, sigue tomando pasajes de la vida de Ororo, pero sin entrar en flashbacks innecesarios, sino utilizando sabiamente los diálogos y reflexiones en alto de cada personaje. El enemigo elegido, tampoco le es desconocido a nuestra protagonista, ya que hace referencias al pasado.
La historia se muestra sólida en su trama central, aunque algo dispersa en cuanto a la inclusión del resto de La Patrulla X. Aquí pesa el que Yost sólo tenga cuatro números para contar la historia, y recorta algo la trama en lo que se refiere a La Patrulla X, algo normal por otra parte, ya que el personaje ha tenido mas recorrido útimamente junto a Pantera Negra que con sus compañeros mutantes.

El dibujo corre a cargo de Diogenes Neves. Soberbio si eres seguidor de la escuela de Madureira o Ramos. Tenemos una Tormenta espectacular y la paleta de colores es brillante y llena cada viñeta. La sensación de dinamismo llena la página y es un buen ejemplo de que el amerimanga sigue muy presente. Esperamos entrevistar al autor en breve.
VALORACIÓN:A
Ya hemos comentado que es un producto típico Marvel, que aprovecha el tirón de algunos personajes para profundizar en ellos. Es recomendable para seguidores mutantes y aquellos que también sigan a Pantera Negra.

























