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Una de las cosas que más controversia generan últimamente (además de las hipotecas) es el asunto de los derechos de autor. En el mundo del cómic norteamericano este asunto siempre ha sido peliagudo, lo que llevó en su tiempo a cosas como el nacimiento de Image. Recordemos que la práctica habitual de las grandes compañías siempre fue quedarse con los derechos tanto de personajes como de obras, que pocas veces se han conseguido avances al respecto y que cuando se han conseguido ha sido tras luchas tan largas como duras.

Aunque nosotros, como lectores, no lo supiesemos, algunos autores han planteado la cuestión ante las compañías siempre que han podido. Es el caso de Will Eisner, como cuenta él mismo en el libro Eisner/Miller. En una ocasión Stan Lee… Bueno, que lo cuente el mismo Eisner:

He de decir que, alrededor del 72 o el 73, cuando yo acababa de vender mi empresa, me llamó [Stan Lee] y me dijo: "He oído que estás sin trabajo". Yo le dije: "Vamos sin trabajar años". Se rió y me preguntó: "Vale. Mira, ¿te gustaría comer conmigo? Tengo que comentar algo contigo". Así que le dije que sí y baje. Comimos y fuimos a su despacho, él estaba sentado en su mesa cuando me soltó, "Mira, me gustaría llegar a Hollywood. Quiero salir de aquí. Y la única manera de salir de aquí es que alguien me sustituya, alguien que tenga experiencia en el negocio y que tenga el respeto de todo el mundo en la industria". Entonces llamó a su jefe… He olvidado su nombre. Venía del campo de los libros.

MILLER: Oh, Dios. "¡El gulag es tuyo!" [risas] "Aquí tienes las llaves del gulag".

EISNER: Su jefe me dijo: "Sr. Eisner, ¿usted qué haría si aceptara el puesto de Stan?" Lo primero que dije fue que crearía un sistema de pagos de derechos de autor. Se le pusieron los ojos vidriosos, miró a Stan, Stan le miró, y Stan se encogió de hombros como si el tipo aquel hubiera preguntado: "¿De dónde has sacado a este tipo?" Yo añadi: "No veo ninguna razón para que no haya derechos de autor. De hecho, en el negocio del libro existen". Bueno, estuvo unos cinco minutos, le di la mano y se fue. Stan me dijo: "¿Cómo lo ves?" Y yo le respondí: "Esto es una misión suicida. Inténtalo con otro".

Las cosas han cambiado desde entonces en yanquilandia, pero no tanto como cabría desear

spirit_cortoSabiamente dice el refranero: “a buen entendedor, pocas palabras bastan”. Rafael Marín hace honor al mismo por medio de esta entrada, que nos muestra una foto de Spirit. Sí, una foto. Por lo tanto, estamos hablando de la versión cinematográfica.

Ninguna obra como “The Spirit” ha sido tan independiente de su personaje como ésta. Sin quitar mérito a las cosas que contaba Will Eisner, ni a sus personajes, la estrella de “The Spirit” era la narrativa, la manera de contar lo que contaba, los recursos gráficos que empleaba el autor lo que lo hizo lo que es. El aporte de Eisner al cómic por medio de esta obra (y de muchas otras) fue brutal. Dura hasta hoy día.

Sí, claro. Sus guiones eran brillantes. Los personajes eran coherentes, estaban muy bien construidos: eran sólidos. Pero si esas historias hubiesen sido narradas por alguien diferente de Eisner, no serían el mito en papel que son ahora. Spirit no es un personaje que se pueda desvincular del medio en que nació. No es un Superman, un Batman, un Spiderman, que aceptan otras interpretaciones. Está sólidamente atado tanto a su narrador como a la forma de narrar que éste tenía.

Lo peor de todo es que esta adaptación viene de parte de alguien que debería de ser consciente de todo esto que digo: Frank Miller. ¿Está tan envanecido por el éxito de las películas de “Sin city” y “300” que no ve lo que resulta obvio?

Lo único bueno que le veo es que atraerá lectores a la obra en cómic.

Auguro desastre. Y no hablo de la recaudación, lo único que parece importarles a los perpetradores. Ojalá me tenga que tragar mis palabras.

Libros “de texto” en cómic

5738Marshall McLuhan decía que “el medio es el mensaje”, y en esta afirmación se ampara Will Eisner cuando trata de explicar, en su libro “La narración gráfica”, la razón por la que el cómic ha sido menospreciado como medio de comunicación: “Su formato y sus imágenes coloreadas han dado por sentado que su contenido era muy sencillo”. En los últimos veinte años han aparecido obras que han dado al traste con esta creencia demasiado generalizada… pero no lo suficiente. Sin embargo, también en los últimos años ha habido una corriente pedagógica que ha luchado por incluir al cómic dentro del currículum escolar, aunque siempre sin pasar más allá de utilizarlo como herramienta secundaria de apoyo para el desarrollo de destrezas lingüisticas.

El cómic es una herramienta didáctica de primer orden: por su propia lógica interna, divide la información en trozos, lo que la hace más fácil de asimilar. Las imágenes que acompañan a estos trozos refuerzan la información que transmiten y, en muchos casos, la amplían.

entenderpageUn cómic educativo puede emplear dos técnicas principales (aunque se le puede echar imaginación al asunto). Por un lado, puede narrar una historia bajo el paradigma convencional de planteamiento-nudo-desenlace, incorporando en ella los hechos, aspectos o detalles que nos interesa que los alumnos aprendan y luego añadir un apéndice que señale todos esos elementos y amplíe la información sobre ellos.

La otra técnica es más próxima a la historia ilustrada: un narrador explícito o implícito desarrolla secuencialmente los temas a tratar, empleando los dibujos como apoyo estético, en unos casos, o para ampliar la información en otros, pero siempre respetando las convenciones del cómic, dotando a la narración de una fluidez que la haga fácil de leer. Para esto es necesario considerar a un cierto número de viñetas como una sola unidad narrativa, y no tan sólo a cada viñeta de manera individual, pues entonces la fluidez narrativa se entorpece y deja de existir.

Otro elemento a tener en cuenta es la realización de los dibujos, que dentro de su corrección han de ser sencillos, sin más detalles de los indispensables. Nada de preciosismos ni florituras en la línea, ni tampoco exceso de tonalidades en el entintado. Es mejor algo aproximado a la línea clara francobelga que a los “Spawn” o “Danger girls” recargados de Image.

McCloudEl cómic tiene en semejanza con el cine que permite presentar información de manera que sea asimilable con poco esfuerzo. Es precisamente la prima del cine, la televisión, la que con su mínimo de exigencias hacia el espectador ha hecho que se extienda un hábito de pereza mental en actividades de mayor demanda intelectual, como la lectura. Pero el cómic, a diferencia de sus otros dos primos (porque están unidos por lazos sanguineos, no nos olvidemos de eso), aún demanda del lector un mínimo de intervención al tener que recrear en su cabeza los sonidos y el movimiento, lo cual ya es una actividad intelectual. Quizá sea precisamente esta actividad la que permite que los lectores habituales de comics se conviertan luego en su mayoría también en lectores habituales de libros. Acostumbrados ya al esfuerzo de realizar una recreación mental de unos pocos elementos, luego resulta más fácil esforzarse un poco más y entonces llevar a cabo una recreación de todos los elementos, como es necesario hacer en la literatura. Así, la introducción del cómic como medio para transmitir conocimiento causaría un efecto colateral sumamente útil, deseado y buscado por los profesores: la iniciación adecuada y el fomento del hábito de lectura. Esto se convierte casi en un imperativo en una sociedad que sumerge a los alumnos en un océano audiovisual donde los procesos intelectuales se adormecen perezosamente al recibir todo masticado.

Con su fuerza visual expresiva actuando en conjunción con el texto, el cómic se convierte en un arma muy eficaz para la enseñanza. Por lo visto (y aunque lo he comprobado en mi mismo, no recuerdo la fuente de donde saqué esta información), retenemos más información cuando la leemos que cuando la escuchamos. Esto hace que los medios audiovisuales permanezcan en desventaja a la hora de erigirse como un elemento pedagógico completamente autónomo, si bien pueden ser un excelente apoyo. Sin embargo, el cómic, bajo los parámetros adecuados, puede servir para realizar libros de texto completos que sean más entretenidos de leer que muchos de los mamotretos que emplean las escuelas.

Para que el cómic se expanda dentro del campo educativo hace falta que colegios, editoriales y sobre todo artistas se animen a probar la experiencia.

Yo ya lo he hecho, y creo que funciona.

No es Tony StarkEscribo esto escondido en el armario. Suerte de portátil que me compré, caramba. Es que por esta zona hace bastante frío, ¿sabéis? Y… Pues eso, que no funciona la calefacción y que… Bueno, vale, cualquier cosa, lo que sea. Desde donde escribo es mi problema, ¿vale? Hala, aquí tenéis los enlaces de esta semana que me ha brindado el ojo de Agamotto, que todo lo ve y nada se le escapa (aunque no estoy yo muy seguro). Ah, si un tipejo con perilla os pregunta por mí, daos la vuelta y salid corriendo. Estoy seguro de que no es Tony Stark.

- Con C de arte nos brindó unos extractos de la biografía de Will Eisner escrita por Bob Andelman. Una frase “Para mí un solo Robert Crumb vale más que una docena de Frazettas; aunque he de reconocer que admiro a Frazetta”.

- Un tebeo con otro nombre desató la polémica de los escaneados publicados por Planeta, añadiendo pruebas contundentes (aunque no tanto para algunos). También en La cárcel de papel se tocó el tema.

- Entrecomics nos ofreció tres trailers del Capitán América, uno de ellos de 1944.

- La cárcel de papel se indignó debido a la baja calidad de las re-ediciones de Joyas Literarias Juveniles. Lo mismo hizo Un tebeo con otro nombre. Con justa razón ambos, por cierto.

- De nuevo en Con C de arte, se nos ofreció el extracto de un ensayo escrito por Jules Feiffer en 1965, en el que habla sobre Superman y Clark Kent.

- En Es la hora de las tortas, volvió a tocarse el tema de la extinta línea Laberinto y las razones por las que no funcionó… y por qué funcionaría ahora.

- Neil Gaiman nos mostró en su blog la portada de la edición para niños de su próximo libro, “The graveyard book”, dibujada por Chris Riddell. La edición para adultos será realizada por Dave McKean. No confundirse: no he dicho ni cómic, ni novela gráfica; he dicho libro.

- Mel nos ofreció una verdad tan grande como el antiguo satélite de JLA en forma de chiste.

- Por su parte, los legionarios de La Legión del espacio nos abrieron las puertas a sus intimidades en las duchas.